El humano ignorante apegado a su Ego, su Dios, tiene miedo a concluir, finalizar, perder... tiene miedo a la muerte, dichos apegos le llevan al sufrimiento y a la huída pánica de la realidad.
El ser humano es experto en una única cosa, en poner todo tipo de excusas intelectual y lógicamente correctas para impedirse a si mismo ser libre, pues en realidad está enamorado de sus cadenas, en realidad solo es un ignorante.
Es un virus que se reproduce sin medida arrasando y destruyendo los recursos naturales del planeta, ensuciando y quemando bosques, contaminando la atmósfera, las aguas y la comida, destruyendo, matando, robando y manipulando a sus semejantes,... esta enamorado de la autodestrucción.
En la cadena de la vida:
El rico vive del pobre, el policia dice que cuida a los dos.
El ciudadano común se cuida de los tres.
El trabajador mantiene a los cuatro.
El vago vive de los cinco.
El comerciante comercia con los seis.
El abogado enreda a los siete.
El posadero emborracha a los ocho.
El cura absuelve a los nueve.
El doctor cura a los diez.
El sepulturero entierra a los once.
El partido de turno gobierna a los doce.
El presidente engaña a los trece y a su vez al rico lo hace más rico.
Al pobre lo hace mas pobre. Al mediocre lo hace imbécil. A los imbeciles, los hace ministros, diputados, senadores, y asi dejan de ser pobres.
Pero por si sirve de consuelo, en estos países sólo seis personas tienen problemas:
Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos.