Cuando hiela
Se le han agotado las ganas de luchar, ha intentado andar , correr, mirar al sol , pero parece que los planes del sol son ir en la dirección contraria. Los pasos que empezaron siendo ágiles y rápidos, ahora son mediocres, bastos, arrastran barro en sus suelas.
''Sigue firme, un día lleva a otro de nuevo, no te rindas, no flaquees,...''. Todos esos ánimos interiores se van convirtiendo en pesadillas diurnas. '' Nadie te quiere, te manipulo como quiso, siempre vas a ser la que pierde...''.
Las escucha a todas horas, como un repicar en los oídos, sensaciones de nauseas saliendo desde lo más profundo de su estómago. Tenía miedo a que sus peores pesadillas fueran su presente, el miedo la paraliza ante la vida, como si cada cierto tiempo su reloj se parase marcando una hora clave. Una hora gris.
Se tapa con la manta, enroscándose en su cama, como cuando él estaba allí. Pobre, quizá piense que así puede revivir el pasado ya muerto y sepultado. ¿Qué pasaría si él viese todo ese sufrimiento? Ideas paranoides que su celebro engendra, su celebro enfermo de cólera que ya no funciona racional, sino frenéticamente. ¿Sentiría lástima por ella?, muy probable, ¿quién no sentiría lástima de una mujer bella de joven, envuelta en un manto de luto? . Ronda por el mundo como si ya no perteneciese a él, como ser etéreo que vive por y para los demás, desde el lado más oculto de él. ¿Volvería a por ella?, Eso desea su todavía palpitante corazón, que no cesa de bombardear parte de sangre y parte de él. ¿Lo merece?, nadie merece ser victima de un fraude, nadie merece enterrarse en un ataúd de aire, nadie merece una lágrima de ella. Pero sus valiosas lágrimas de precio de diamante, caen, derrochando su vitalidad.
-Vuelve a la vida Hada, vuelve por ti, y deja de pensar en el mundo, que sabe destruirse solo.

