Intelecto

  Muerte.
Nada se destruye, todo se trasformadicen a modo de consuelo.
La materia está en perpetuo cambio. Y del mismo modo, se vacía y se añade ,no se puede perder la materia del espíritu. Nuestras ideas no se pierden, van a aportar sus frutos. Todo cuanto hacemos queda de una manera o de otra. Todos contribuimos al progreso. Aunque yo sé que eso no es más que un ¡ Triste consuelo !
Y tú quieres saber que será de ti, de tu conciencia propia. ¿Qué es de mi, no de mi materia? Si yo desaparezco del todo, si desaparece mi pensamiento, mi conciencia personal, con ella desaparece para mi el mundo. Si mi yo no es más que un fenómeno pasajero, un fruto de primavera más...un fenómeno pasajero es el mundo en que vivo también. Imposible me parece que haya personas que vivan tranquilamente creyendo que vuelve su personal conciencia a la nada. Como tantos. Después de todo soy yo, es poco pura esta constante preocupación mía por mi propio fin y destino.
Es tal vez una forma aguda de agotismo de mi misma. En vez de buscarme en Dios, busco a Dios en mi. Este pensamiento no me permitirá volver a gozar de la alegría, así lo preveo. He vivido inútilmente  soñando en dejar un nombre, y no creo que eso a Dios le haga mucha gracia... 




- Te deberían de cuidar
y si no el mundo va peor de lo que pensaba
-¿y eso porqué? Me sé cuidar sola...
-porque eres especial









Méteme, Padre Eterno,
en tu pecho,
misterioso hogar,
Dormiré allí,
pues vengo deshecho
del duro bregar.

Miguel de Unamuno.