Dear God

Tengo un camino delante de mi, pero sin pavimentar, se vislumbra bajo mis pies. No sé donde termina, no veo quien lo surca conmigo, sólo puedo caminarlo. Poner un pie y luego el otro. Esa es mi misión por ahora, y las curvas, y los peajes, ya Dios dirá.
Sólo pido, tener unos brazos en los que arroparme cuando sople el frío, tener unos ojos que me iluminen cuando  todo esté oscuro. Tenerte cuando estemos más lejos.




Un respiro, no de aire puro, sino del más puro veneno...


-¿Quieres tener sexo esporádico conmigo?
-¡claro! No llevo horas insinuándome para nada.
-Entiendo, no lo pillaba pero lo estaba deseando.