Ni ovnis ni putas

Los veo cada día, son zombies de gente que en su momento conocí, de un modo u otro.
No nos conocemos de nada, pero sabemos la vida de todos. Los he visto crecer, enamorarse, les
he envidiado, les he desafiado, les he visto caer, hundirse, los he visto irreconocibles.
Me habrán visto reir, me habrán creído conocer, les habré dado falsas y primeras impresiones, me habrán
visto llorar por tal, por cual y por Pascual. Quizás incluso saben dónde me gustaría estar y de dónde vengo.
Sólo quizás, pero sólo seguro que todos algo sabemos porque este mundo se nos ha quedado pequeño
para perdernos en él.










¿Próximo destino? La luna. Prepárate.