En días como estos, tengo conciencia de cada maldito hueso invisible de mi cuerpo, de cada palpito de mi
corazón, como cada golpe de martillo contra la pared.
En días como estos, tengo la necesidad de mil muestras más de cualquier señal de esperanza, una mínima luz que entre por la rendija del conducto de ventilación de mi cerebro, que esta lleno de mierda hasta los topes.
Justo ayer me sentía wonderwoman con las manos llenas de llaves de tu ciudad, y hoy soy tan parecida a Gretel sin Hansel, ocupándose de la casa de caramelos que no puede probar, este cuento viene con brujas, lobos y padres que te abandonan en el bosque.
Tú y yo sabemos que esas cosas no existen, que esto no puede durar...