Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra "feliz" perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza. Y son esos momentos, pequeños los que también te llevan a valorar mucho más los grandes. Y cuesta, porque cuesta, y tiene un precio, a veces demasiado alto, aun así si logras superar esas noches y entonces vuelve a llegar el día, merece la pena...Porque la confianza es el borrador de los errores ¿no?