Tic-tac... Acostada en la cama observando como las manecillas del reloj golpean la brillante esfera redonda. Una pulsación menos, un latido menos, un pensamiento menos... A veces me pregunto si el haber descubierto el método para contar el tiempo que nos queda fue un beneficio o una estupidez por parte del ser humano. Un segundo, un minuto , una hora. ¿Qué importa?. A veces deseamos que un minuto se convierta en un segundo, que el tiempo se pare para siempre en un instante. A veces pasa rápido a la velocidad de la luz casi intocable y otras un segundo parece un minuto, una hora un día y un día una semana.... ¿Cuantas veces te has preguntado porque los días no tendran 48 horas?¿Cuantas veces te ha parecido interminable una clase de historia a pesar de que sabes que dura una hora?
Tic-Tac, y otro más. Te preguntas si realmente aprovechas bien tu tiempo. Si todo ese trabajo, esa maraña de apuntes, esos ratos frente al ordenador o escribiendo en el tablón de tu Tuenti, son simplemente perdidas de tiempo o realmente sirven para algo, una cuestión existencial de grandes mentes.¿Como aprovechar la vida?
Sabes cuando todo comienza, aunque no eres tú el que lo eliges; pero jamás sabras cuando tus segundos, tus minutos y tus horas llegarán a su fin, no lo sabrás hasta que sientes el último latido de tu corazón. ¿Cuanto tiempo me queda observando este reloj?. El destino se burla de nosotros como simples y débiles seres humanos que somos y no nos queda otra que asumirlo y seguir caminando haciendolo lo mejor que podemos intentando cumplir espectativas y sueños que solo servirán para satisfacer nuestro tiempo.
Tic-Tac. Un último minuto, una última pulsación, un último soplo de tu corazón.

Nueva noticia de hoy, alguien me hecha de menos, o por lo menos
eso dice el mensaje recibido hoy a las seis de la mañana. Sí , muy matutino.
Y yo sigo sin sentir nada, genial por lo menos el plan B no me ha vuelto a fallar
desde...¿ayer?
