Sin sentido. ¿Qué haces?. No tienes ni la menor idea ¿verdad?. Asustado, frágil, y cayendo dentro de un abismo a tal velocidad que no puedes ni respirar.
Pero tú lo has querido, eres el único culpable. Y aún así no lo aceptas.
Amigo, quizá acabas de cometer el error más grande del mundo y ahora lo único que puedes hacer es llorar, llorar entre estas cuatro paredes amargas lágrimas. Pobre niño imbécil. Grítale al armario tu dolor, peléate con el móvil y desahógate con tu almohada. Esta vez no cuentas con nadie, no estará ahí, estás solo.

Derramar una y otra vez pequeñas lagrimitas, profundas, llenas de sentimiento, infinitas y que no parecen menguar ni un ápice este sufrimiento. Encharcar el teclado mientras escribes esto y que no exista consuelo alguno. Pero ¿por qué?, Si esa ha sido tu decisión. ¿Te has precipitado?, ¿Acaso es la nueva realidad que te asusta?, ¿O es que tenía razón tu “malvado” yo y duele darte cuenta que querías más que a tu vida a esa persona pero que no podías seguir adelante?. La decisión ya está tomada. Dejaremos que aquél sabio haga su trabajo, que el maestro tiempo te enseñe la lección y que tú tomes buena cuenta de ello. Después de tantos años y sigues igual de perdido, de insensato y aquí estás una vez más roto en mil pedazos. No diré “ya te lo dije”. Porque a pesar de todo el viaje mereció la pena.


Dolor. Trágame, mastícame y luego escúpeme. Aciagos tiempos me ha tocado vivir y la verdad no los quiero, parece que los días de aquella luz han visto su fin.


Y no me engaño, te echaré TANTO de menos. Cuando me despertaba y veía una sonrisa en tu carita sin motivo alguno y a mí se me paraba hasta el más pequeño músculo, y mi corazón quería salir disparado hacia a ti. Seré masoquista que me niego a olvidar, y si intento olvidar no paro de recordar. Resulta que olvidar es recordar que es imposible.
“Y cuando nos volvamos a ver, que estoy seguro que lo haremos, todo lo que había entonces seguirá aún ahí, pero lo dejaré pasar, me morderé la lengua y tú pensarás que ya te habré olvidado”

Pero yo nunca, yo nunca....











¡Ave,amici!

Sine nescius errem, et liceat stulta credulitate frui!
Cur totiens video mitti recipique tabellas?
cur pressus prior est interiorque torus?
cur plus quam somno turbatos esse capillos
collaque conspicio dentis habere notam?








ἐρέω τε δηὖτε κοὐκ ἐρέω καὶ μαίνομαι κοὐ μαίνομαι.