AndanteAdagioPrestoPrestissimoAllegro

Empezaba a oscurecer y él seguía sin aparecer. La humedad que arrastraba el agua del mar hasta las estriadas rocas de la orilla formaba el intenso roció que absorbió rápidamente el borde de su vestido. El crepúsculo era precioso, lo más parecido en ese momento a lo que ella sentía por él. Lástima que no estuviese allí con ella, con los ojos tan brillantes como los suyos, quizás por la emoción del espectáculo o por la tristeza de guardarse todo eso para ella...Empezaba a oscurecer y recibió una carta, en la que decía, que él nunca estaría allí para consolarla.Y entonces llegó el paso más duro, y lo aceptó. Cogió todo el amor, y toda la magia que tenía para él, y la guardó toda para sí.








Me he dado cuenta de una cosa, me voy a dar una hostia con la misma piedra otra vez. Pero ésta, es que encima la veo venir de frente, como un bolo inerte que ve aproximarse la bola devastadora, y no estoy haciendo nada para evitarlo. Tampoco me siento con la capacidad para poder hacerlo, pero ¡Joder! no quiero volver a la época PSYCHOTODRILLME. No, no quiero. Quiero descubrir un método de mandar a la gente a tomar por culo, que no entiendo, cómo con unos me es tan fácil y con otros tan horriblemente complicado.Como vuelva a sentir cosquillas en el estómago voy a tener que abrirme en canal y con mis propias manos sacármelas.




El que dijo; ojos que no ven, corazón que no siente. Era un gilipollas.