Espadas cruzadas



Fácil viene, fácil se va. Así es como hasta hace poco hemos vivido. Dando, dando, dando, sin recibir nada a cambio. Y ambos sabemos que dificultades tenemos, de que pierna cojeamos, desde antes del primer beso.
Pero mientras nos besemos con los ojos cerrados, nada de esto se irá a la basura, mientras sigamos con los ojos cerrados. Que todo el mundo entienda que no pido nada más de ti, sólo que me quieras igual que yo a ti, voy a explicarle al mundo que yo atraparía una granada al vuelo por ti, que pondría mi mano sobre una espada por ti y saltaría delante de un tren por ti. ¿Sabéis que haría cualquier cosa por esto? Cruzo espadas, por nosotros. Pasaría por todo este dolor, porque contigo ya no siento exactamente lo que es el dolor, porque apareciste como un disparo, implantandote igual una bala en mi cerebro. Moriría por ti mi vida, y lo importante es que tú lo harías por mi. Y a todo lo que me pretenda golpear, le enviaré saludos para el diablo cuando vuelva del lugar de donde sale. Soy insensata, estoy chiflada, pero eso me sigue manteniendo una sonrisa en mi cara y cogería una granada al vuelo por esto, y si mi cuerpo ardiera en el intento tú mejor que nadie me verías entre las llamas.